Fiabilidad de los textos

De Jesus de Nazaret
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Fuentes sobre Jesús

Como resultado de que transcurrieron varias décadas entre la escritura de los Evangelios y los hechos que describen, la precisión histórica de todos los textos antiguos que afirman la existencia de Jesús, o los detalles sobre su vida, han sido puestos en duda por diversas partes. Se piensa que los autores de los Evangelios fueron testigos de los eventos narrados. Después de que se escribieran las historias orales originales, fueron transcritas y más tarde traducidas a otros idiomas. Varios historiadores bíblicos han respondido a las afirmaciones de no fiabilidad de los relatos evangélicos haciendo notar que la documentación histórica es a menudo parcial y de segunda mano, y frecuentemente datan de varias décadas después de los hechos descritos. Por ejemplo, el obispo Paul Barnett afirmaba que los "estudiosos de la historia antigua siempre han reconocido el factor de 'subjetividad' en las fuentes disponibles" y "tienen tan pocas fuentes disponibles comparadas con sus contrapartes modernas que ellos agarran de buena gana cualquier resto de información que tienen a mano." Barnett señalaba que la historia moderna y la antigua son dos disciplinas separadas, con métodos diferentes de análisis e interpretación.[1]

La Edad de la Luz y la Revolución Científica trajeron escepticismo acerca de la precisión histórica de los textos sobre Jesús de Nazaret. Aunque algunos estudiosos críticos, incluyendo arqueólogos, continúan usándolos como puntos de referencia en el estudio de la historia antigua de Oriente Próximo,[2] otros ven los textos como documentos culturales y literarios, considerándolos generalmente como parte del género literario llamado hagiografía, un relato de una persona santa considerada como representativa de una moral y un ideal divinos. La hagiografía tiene como objetivo principal la glorificación de la religión en sí misma y del ejemplo dado por la persona santa y perfecta que es representada como su eje central.

Las perspectivas de los estudiosos que rechazan por completo la historicidad de Jesús están resumidas en el capítulo dedicado a Jesús en el libro "César y Cristo" de Will Durant; se basan en: carencia de testigos, falta de evidencias arqueológicas directas, no mención de Jesús en ciertas obras antiguas y semejanzas entre los principios de la Cristiandad y la mitología contemporánea.[3]

Quienes tienen una visión naturalista de la historia generalmente no creen en la intervención divina o en los milagros como la resurrección de Jesús mencionados en los Evangelios.

Un método usado para estimar la precisión de los hechos narrados en los Evangelios se conoce como el "criterio de las situaciones embarazosas", que sostiene que las historias acerca de eventos con aspectos embarazosos (tales como la negación de Jesús por parte de Pedro o la huida de los seguidores de Jesús después de su arresto) probablemente no habrían sido incluidos si estos relatos fueran ficción.[4]

Relacionado con: ¿son verdaderos los textos sobre Cristo?, ¿son históricos los Evangelios?, ¿podrían ser inventados los Evangelios?

Notas

  1. Barnett, Paul, "¿Es Historia el Nuevo Testamento?", p.1.
  2. Hawkins, Craig S. "El Libro de los Hechos y la Arqueología", Ministerio de información apologética, Obtenido el 14 de Abril de 2007
  3. Durant 1944:553-7
  4. Meier, John P., Un judío marginal: Revisando al Jesús histórico]], Doubleday: 1991. vol 1: p. 168-171.